Estimada Chus:
El primer problema con que nos enfrentamos en este estudio es su propia indefinición en relación con el rango de edad en el que esa sustancia sería aplicable. ¿Población muy joven, menos joven, adulta? Porque realmente no sabemos cuándo empieza a degenerar el locus coeruleus (si es que lo hace) en las personas con síndrome de Down, que es cuando estaría justificada la administración. El siguiente paso sería analizar en los ratones y en otros animales de experimentación los efectos de una administración prolongada, en previsión de que se produjeran efectos secundarios inaceptables.
Después ya se pasaría a estudiar el efecto en personas con síndrome de Down, en edades definidas previamente, muy bien seleccionadas en base a toda una batería de parámetros, fijando muy bien los objetivos a analizar, y en consiciones doble ciego: es decir, un grupo que recibiera el medicamento y otro que recibiera placebo sin que los investigadores conocieran quién recibe qué, para no evaluar bajo prejuicios o sesgos.
En cuanto a la capacidad de hacer llegar un fármaco a sólo el sitio que se pretende, se consigue solamente en situaciones muy selectivas en donde determiandas células muestran unas características muy individuales. No es el caso de las neuronas noradrenérgicas cuyas terminaciones cargadas de noradrenalina se encuentran distribuidas por todo el cerebro. Además, la DOPS puede ser absorbida por otras muchas neuronas monoaminérgicas, como ocurre con la levodopa. Sería imposible hacer llegar la DOPS exclusivamente al locus coeruleus, salvo con técnicas de infusión o implantanción directa intracerebral enormemente sofisticadas.
Un cordial saludo.
Canal Down21