Es NORMAL. Es evolutivo que un niño de esa edad EXPLORE, INVESTIGUE, OBSERVE: qué sucede cuando suelta o lanza un objeto. Responde al esquema CAUSA - EFECTO. Le interesa tanto ver la trayectoria, oír el ruido al caer, la desaparición de su visión, su propia destreza de agarrar-soltar-lanzar... y comprobar la reacción que provoca en el adulto.
Muchas veces sólo pretenden que el adulto les preste atención. No les importa la "riña" en sí, y pueden no entender por qué se enfada el adulto por su hazaña de control sobre los objetos.
CONSEJOS
1. Que no tenga a su alcance ningún objeto que pueda romperse o lanzar a otra persona y hacerle daño.
2. Anticiparse a su lanzamiento en todas las situaciones posibles. Por ejemplo, antes de que acabe el biberón o la papilla; estar cerca y agarrar el objeto, o sujetar un poco su mano o ponerle la mano debajo; antes de tirarlo diciéndole: "Dámelo, por favor". Y gran sonrisa cuando lo haga.
3. Mantener el silencio y la calma cuando lance algo. Recogerlo sin reñir, y no prestar atención al niño.
4. JUGAR con juegos que incluyan lanzar o encestar con las manos:
• lanzar pelotas de una persona a otra: sentados en el suelo
• lanzar pelotas pequeñas hacia una caja, o cubo, para que entren dentro. Puede hacerse de pie o sentados en el suelo; y en estas situaciones pasarlo bien y felicitarle por su control y puntería. Que sean de distinto tamaño, consistencia, color, textura.
Pronto debe desaparecer esa conducta para ser sustituida por la de "construir" torres, meter, sacar, enfilar, agrupar, etc.