escribo por primera vez, aunque leo siempre y me interesa mucho las publicaciones, soy maestra integradora de varios niños con SD en jardines de infantes, coincido en que es una tarea ardua, diaria, de la que se necesita mucha paciencia, estar con ellos si bién es un desafío diario, no es un problema, el gran problema está en los adultos que como dice Emilio muchas veces no reflexionan sobre las prácticas diarias. en mi caso en particular atiendo dos horas dos veces por semana a cada niño, y el resto del tiempo??, no se bién que sucede, solo un caso puedo dar fe de la excelente actuación de su docente, he tenido que asesorar a la maestra de música, pero todo sigue igual, canciones que la niña no llega a memorizar, ritmos difíciles sin poder realizar ningún cambio para el bien de la niña, y Eduación Física, sin poder hacer todo lo que se les pide sin pensar en ella, que hace en esas horas, trata de esconderse, se aísla, corre por el patio sin poder "hacer lo que hay que hacer", ndie ve que ella no puede, en fín es muy difícil, a pesar de todo no es tan desalentador, ya que sus progresos son diarios, me da una enorme satisfacción ver su crecimiento y sus progresos, al igual que a su familia, con quien tenemos contacto los días que asisto al jardín, el cambio de ellos fu favorecedor ya que se encontraron con una niña que puede hacer muchísimas cosas, casi las mismas que otros niños, y a veces mejor....
cariños a todos, tenía ganas de contar esta hermosa experiencia de mi vida profesional.