Estimada Fabiana:
Lo primero que quisiera comentar es que cada caso es único y ha de estudiarse detenidamente, por lo que puede ser que la situación del mensaje anterior no se pueda asimilar a la de su hija (que, por cierto, no dice cómo se llama). No es lo mismo, por ejemplo, el caso de un adulto de 43 años que el de una niña.
Necesitaríamos saber la edad de su hija, además de las circunstancias en que se produce el hecho. Parece que esta última parte ya la han analizado, y han llegado a la conclusión de que rompe su ropa cuando se encuentra en una situación que le genera ansiedad y estrés, cuando presencia alguna discusión o se le importe alguna tarea. En resumen, parece que todas las situaciones son semejantes: son momentos en los que no controla lo que ha de hacer o no se siente segura, su inseguridad le lleva a sentirse ansiosa y su ansiedad se manifiesta rompiendo la ropa.
¿Qué podemos hacer habiendo llegado a esta conclusión? Pues intervenir en los diferentes, momentos, intentando prevenir la conducta. Algunas sugerencias que se me ocurren son:
- Darle seguridad, por ejemplo, anticipándole siempre cuando vaya a ocurrir algo que ella no va a controlar. Si se le avisa con antelación y se le dan ideas de cómo resolver la situación se sentirá más segura.
- Procurando evitar situaciones que le puedan ser especialmente estresantes siempre que sea posible, por ejemplo, determinadas discusiones familiares.
- Proporcionarle estrategias de actuación en esas situaciones que no controla y le generan ansiedad, o sobre cómo realizar la tarea que ha de desempeñar. Un breve consejo, unas pautas concretas pueden ser de ayuda. Tendrán ustedes que pensar qué pautas le pueden dar, pues yo desconozco las situaciones concretas que la incomodan.
- Si su tendencia es a romper ropa en esas situaciones, podemos dejarle algún objeto para que apriete o agarre (una pelota, un peluche, un trozo de goma), o incluso rompa (un trozo de tela cualquiera, para evitar que rompa su ropa).
Lo que quiero dejar claro es que en todos los casos de lo que hablo es de prevenir la situación, de darle estrategias para que la controle o de permitirle que libere su ansiedad con otro objeto o tela. En ningún caso hay que castigarla o reñirla por lo que hace, ya que es una respuesta a su ansiedad, que ella necesita realizar. Si eliminásemos la conducta sin tener en cuenta su origen, lo que conseguiríamos sería que la cambiase por otra, probablemente más problemática aún.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21