Estimada Mónica:
Lo más importante en lo relacionado con los temas de conducta es establecer unas normas muy claras y unos límites bien definidos y hacerlos cumplir en todas las ocasiones. El niño tiene que saber siempre lo que se puede y lo que no se puede hacer y se le ha de obligar a cumplir las normas en todo momento. Por ejemplo, sí se puede jugar, sí se puede reír, pero no se puede jalar ni morder. Si hace algo de esto, dejará de jugar inmediatamente y se sentará en una silla o en un rincón “a pensar” en lo que ha hecho mal.
Si habéis comprobado que se hace popo encima cuando quiere algo que no se le da, entonces es que utiliza esa estrategia para conseguir lo que desea, y nunca ha de lograrlo. El control ha de estar siempre en manos de los padres y nunca en función de lo que el niño desea o de lo que él hace para conseguirlo. En último término el secreto estriba en mantener el cariño pero con enorme firmeza, demostrando quién es el que tiene las riendas de la situación.
Por otro lado, que tenga accidentes esporádicos con el control de esfínteres no es nada raro, pues el control total, en todas las situaciones y momentos, se tarda en conseguir.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21