Estimada Jessica:
Antes de nada quisiera decirte que tu planteamiento demuestra que es difícil que te equivoques con la decisión que tomes. Se ve que eres una persona que piensa antes de actuar, que reflexiona las distintas alternativas y que, cuando tienes dudas, como en este caso, buscas quien te asesore para decidir mejor. Con esas premisas es muy probable que tu decisión final sea acertada.
Respecto a mi punto de vista, entiendo con claridad tus argumentos, puesto que el tema económico, la existencia de especialistas en el nuevo colegio, la presencia de la hermana y la comodidad familiar que supone llevar a las dos niñas al mismo colegio, para mí son razones de mucho peso.
Sin embargo, no entiendo muy bien cuáles son los argumentos de la maestra psicopedagoga que apoya a Lady, ya que lo único que afirma es que en el colegio actual son pocos niños, pero a mi modo de ver eso no es esencial, ya que la integración consiste precisamente en conseguir relacionarse con otros niños sin discapacidad y cuantos más mejor, pues mayores serán las situaciones de interacción en que podrá aprender de ellos. Quizás al ser muchos niños la atención que le presten sea menor, pero eso también tiene su parte positiva, ya que la apoyarán menos en clase, y la exigirán mayor autonomía, con lo que se hará menos dependiente de la maestra.
El grupo con muchos niños no tiene porqué hacerla retroceder, ya que lo que en clase no haga, deberéis de ser vosotras, la madre y la psicopedagoga, las que se lo enseñéis en casa y de manera individual. Esa enseñanza complementaria será imprescindible vaya a una clase de 7 o de 25.
El cambio a esta edad no creo que la afecte en exceso, sino que, por el contrario, el paso a otro colegio cuanto más temprano mejor, para que se adapte lo más pronto posible a los nuevos espacios, a los nuevos compañeros y a los nuevos profesores. Sí tendréis que tener cuidado los primeros meses, que serán de adaptación y que puede que le resulten costosos. A partir de ahí, cada año, cada día, las cosas irán cada vez mejor.
Pienso que debes seguir siendo optimista respecto a las posibilidades futuras de tu hija y, como consejo final, te diré que tomes la decisión que tomes no vuelvas después la vista atrás. Lo decidido, decidido está y siempre es la mejor decisión; lo que hay que hacer es seguir adelante y tratar de hacerlo siempre lo mejor posible, como tú lo intentas hacer ahora.
Un cordial saludo y suerte
Emilio Ruiz
Canal Down21