Estimada Leo:
La verdad es que el hecho de vivir en una zona rural limita bastante las opciones de los chicos con síndrome de Down, ya que muchas de las ofertas formativas están en las ciudades. Por ejemplo, las asociaciones y fundaciones especializadas, que disponen en muchos casos de centros de día, centros ocupacionales o talleres de empleo, suelen tener su sede en ciudades. Muchas asociaciones cuentan también con programas de integración laboral en empresas ordinarias, lo que da la opción a los jóvenes con síndrome de Down de conseguir un empleo con lo que eso supone de enriquecimiento personal. Pero esas mismas asociaciones no disponen de “sucursales” en los pueblos, lo que hace que quienes allí viven tengan que desplazarse hasta la ciudad para tener acceso a esos programas.
No obstante, Chus te ha dado detalles de algunas de las opciones que tienes. De momento, si termina la ESO sin titular, puede cursar un Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), antigua Garantía Social. Son programas con contenidos académicos sencillos, complementados con algún tipo de preparación prelaboral dirigida a una determinada profesión. A veces dependen de las respectivas Consejerías de Educación y, otras veces, de ayuntamientos o entidades privadas.
Para acceder a un Ciclo de Formación Profesional de Grado Medio necesitaría conseguir el Título de Graduado en ESO, además de que los contenidos de esos Ciclos suelen ser de un nivel demasiado elevado para los chicos con síndrome de Down. Tanto los PCPI como los Ciclos de FP de Grado Medio se cursan en el mismo instituto, y son gratuitos. Tendrías que informarte en el instituto al que irá tu hija o en otros institutos de tu localidad sobre la oferta de estas enseñanzas con la que cuentan.
Como centros de educación permanente se cuenta también con academias, que son privadas y por tanto hay que pagar, y con centros de formación de personas adultas, que son públicos y gratuitos. Son otras dos opciones de formación con las que se puede contar.
Y existe incluso una última posibilidad, que es algún centro de educación especial con programas para adultos que te puedan parecer adecuados para tu hija. Sé que se puede entender como un paso atrás en el camino hacia la integración el volver a un centro específico, pero si es la mejor opción formativa que hay en la zona, es algo que no se debe descartar de entrada. Algunos centros específicos cuentan con muy buenos programas formativos, con actividades pre-laborales y formación académica, que pueden ser interesantes y donde podría estar hasta los 21 años. Por otro lado, hay que tener en cuenta que las asociaciones no dejan de ser centros específicos, dedicados expresamente a personas con discapacidad aunque, eso sí, con un enfoque claramente inclusivo.
Te diré, por último, que si no hay una oferta educativa adecuada para tu hija para cuando acabe la escolaridad, lo que has de tener claro es que tiene que tener un día ocupado, en el que tenga responsabilidades asumidas y una rutina diaria con tareas repartidas a lo largo de toda la jornada. Pueden ser tareas de autocuidado personal, actividades académicas (lectura, escritura, cálculo, manejo del dinero, lectura de prensa, ordenador, etc.), responsabilidades en casa (limpieza, cocina, recados, cuidado de personas, animales o plantas) y tareas fuera de casa (gimnasio, academia, biblioteca, piscina, lo que sea), de forma que cada día tenga sentido para ella y lo tenga ocupado. La posibilidad de trabajar en alguna empresa familiar o de algún amigo o conocido, es una opción que no se debe descartar y en la que se puede ir pensando ya.
Sin embargo, de momento, yo creo que tiene razón Chus en cuanto a que ahora lo que has de pensar es en cómo va a cursar la Secundaria y en que permanezca los años que pueda en esa etapa. Está bien que te platees el futuro, para saber lo que vendrá después, pero a veces adelantar tanto no ayuda, por lo que conviene que hagas un plan de trabajo para la ESO, que es lo que ahora le toca cursar a tu hija.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21