Estimada Erika:
La forme de ponerle límites a tu hijo es, sencillamente, poniéndole límites a tu hijo. No puede ser que un niño de 2 años haga lo que quiera y que imponga su voluntad a sus padres. Los padres marcan las normas y el niño ha de cumplirlas. Es así de sencillo.
Evidentemente, has de tener en cuenta las características del síndrome de Down y las características individuales de tu hijo. Por ejemplo, respecto al síndrome de Down, le costará centrar la atención, tardará en aprender las normas, deberás de repetírselo muchas veces, necesitará más tiempo para aprender las cosas y tendrás que tener paciencia. Respecto a tu propio hijo, si tiene dos años, es normal que lo quiera sacar todo (está investigando el mundo) o que quiera imponer su voluntad (es la etapa del negativismo), además de que, si es listo y ya camina, tendrá una gran curiosidad.
Pero dicho esto, las normas las tenéis que marcar vosotros, los padres. Cuando agarre algo que sea peligroso o que pueda romper se le dirá secamente “¡No!”, y se le quitará de las manos. Si saca algo de un armario que no debería coger, actuaréis igual. Sin embargo, en ocasiones será bueno dejarle que tome objetos o que investigue, pues es propio de su edad. Lo importante es que él sepa siempre lo que se puede y lo que no se puede hacer, con unas normas que le tenéis que explicar y hacer cumplir siempre. No penséis que porque tiene síndrome de Down no es capaz de entenderlo.
Por último, en estas edades en que los niños lo tocan todo y lo agarran todo, lo más recomendable es colocar fuera de su alcance cualquier cosa que pueda resultar peligrosa o que pueda romper, al menos hasta que tenga un mayor control de su conducta.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21