Estimada Jesús Evelia:
Aunque me lo han preguntando muchas veces, nunca he tenido claro si es necesario hablar a los compañeros de la presencia de un niño o una niña con síndrome de Down en su clase. Por un lado, decirles que va a venir y que tienen que tratarla de determinada manera, puede ser positivo, porque se les puede explicar que será una más en clase, que no deben ayudarla en exceso y que le conviene hacer las cosas por sí misma. Sin embargo, por otro lado, hablando de la niña con síndrome de Down a los compañeros, se la está haciendo especial, se está recalcando su presencia, se está mostrando que es diferente, y de lo que se trata es de que entiendan que es una más en la clase. Yo pregunto: ¿si viene un niño de otro país, de otra cultura, de otra religión, con una enfermedad o con otra discapacidad, también se hablará a los compañeros? ¿Solamente se ha de hacer con los niños con síndrome de Down?
No sé cuál será la razón real por la que quieren hacer esa campaña de sensibilización en el colegio de tu hija. Quizás sea sencillamente que quieren que la comunidad educativa la conozca y la acepte. O quizás, como tú dices, sea para proteger a otros niños, ante el temor de que les pueda hacer algo. Pero el hecho es que si van a hacer esa actividad, lo adecuado es que lo hagan correctamente.
Mi sugerencia es que hablen de Brisa explicando, como tú dices, lo que tiene en común con los demás, lo que la hace igual a todos y que es, fundamentalmente, que se trata de una niña, a la que le gusta jugar, estar con amigos, divertirse, ver la TV,… como a cualquier otro niño. Yo, más que titular el proyecto de sensibilización “SOMOS DIFERENTES”, lo enfocaría hacia que “SOMOS IGUALES, AUNQUE PAREZCAMOS DIFERENTES”. Y solamente lo trabajaría en su propia clase, no en todo el colegio.
En segundo lugar, estoy completamente de acuerdo contigo en que la niña no tiene que estar presente cuando se haga esa presentación. Se puede hablar de ella con fotografías mostrando cuando juega, cuando va de viaje, cuando se divierte, mostrando que es una niña más. No veo necesaria su presencia mientras se habla a los demás niños porque lo único que se conseguirá es avergonzarla y ponerla en evidencia. ¿A qué niño le puede gustar que le pasen clase por clase para mostrarle a sus compañeros como si se tratase de un fenómeno de feria? ¿A alguien le gustaría que le hicieran eso? No le veo el sentido ni la necesidad. Se trata de mostrar naturalidad ante la integración, no de convertirla en algo especial.
Yo creo, como tú, que nos podemos fiar de la sensibilidad innata de los niños, que acogen a quien es diferente con naturalidad. Lo demás, los estereotipos y los prejuicios, son cosa de las personas mayores, que tenemos la cabeza llena de ideas preconcebidas y de temores sin sentido, propios de la ignorancia. En las clases siempre ha habido niños torpes, niños gorditos, niños lentos, niños con gafas, niños altos y niños bajos… niños diferentes, como lo son todos, y todos se acogen entre sí de forma espontánea.
Dices que temes hablar con las maestras por si se sienten molestas y perjudicas a tu hija, pero creo que es tu obligación aclararles lo que piensas que es lo adecuado, porque estás luchando por conseguir lo mejor para ella. Si crees que tu mensaje les puede incomodar, mi sugerencia es que les entregues este mensaje que te escribo, explicándoles que es la visión de una persona experta en síndrome de Down. Y ojala te escuchen.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21