Estimada Alejandra:
Como hemos dicho en muchas ocasiones, está demostrado que las personas con síndrome de Down siguen aprendiendo también en su etapa adulta, con lo cual merece la pena el esfuerzo de enseñar a leer y escribir a esa joven con síndrome de Down de la que hablas. Por cierto, con 20 años ya no es una niña.
Lo que sí has de tener claro es que los avances probablemente sean lentos y que el nivel que puede llegar a alcanzar no se puede determinar con antelación. ¿En qué porcentaje es posible enseñarle? Esa es una pregunta sin respuesta, pues dependerá de su capacidad, de su nivel de atención, de su interés, del método que emplees y de la sistematicidad con que lo apliques, entre otros factores. Lo importante es que empieces el programa educativo lo más pronto posible, que lo hagas de forma regular y que confíes en ella. Para comenzar tienes que utilizar palabras que conozca, que le interesen y, a ser posible, que no sean demasiado infantiles, pues ella ya es una joven adulta.
Para reintegrarla social y vocacionalmente, mi recomendación es que comiences aplicando programas dirigidos hacia la autonomía y el logro de la máxima independencia: programas de entrenamiento en habilidades sociales, cultura general (comenzando por la lectura que ya mencionamos y la numeración y el cálculo elemental, por ejemplo para manejar el dinero), la actualidad (prensa, noticias), la computadora y todo lo relacionado con la autonomía básica (comida, aseo, vestido y responsabilidades diarias, realizadas por sí misma). A eso habría que sumar las actividades en el exterior, para practicar sus habilidades sociales: utilización de los recursos de la comunidad, comercios, cafeterías, bibliotecas, etc. Y participación en actos sociales Se trataría de hacer un plan de trabajo dirigido a su formación académica, personal y social, de forma global.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21