Buenas tardes a todos.
Esta mañana nos han dado los resultados del exámen sicométrico de nuestro hijo Miguel. Miguel es portador de discapacidad, aunque no sea el Síndrome de Down, que tiene su hermano pequeño Pablo.
Nunca he sido partidaria de estas evaluaciones de la inteligencia, pues creo más bien en las "inteligencias múltiples" y porque me parece muy reductor decir en una hora u hora y media hasta dóde llega la inteligencia de un chaval, pero la administración nos obliga a hacerlo para la nueva orientación de Miguel.
El Coeficiente intelectual que ha salido está entre 37 y 50. Me he quedado sorprendida, mi marido dice que hay que aceptar la realidad, pero yo siempre le he visto mucho más inteligente. De acuerdo, Miguel tiene su discapacidad, de acuerdo, tiene sus limitaciones, pero una riqueza profunda en otros muchos aspectos y una aptitud para la felicidad , para las relaciones y para la vida, fabulosa.
Quizás es que viviendo al lado de personas discapacitadas cotidianamente, llegan a no parecernos discapacitadas porque descubrimos que los verdaderos valores son "otros" y que en ciertas ocasiones nos dan mil vueltas.
No sé, seguimos en una sociedad que clasifica a las personas según la mayor o menos facilidad para un tipo de inteligencia, ¿no tendría esto que evolucionar un poco?
Lo tengo que aceptar así.
Un abrazo,
Pilar.