Queridos amigos del foro: Pablo tiene 7 años y dos meses. Este curso hemos cambiado de cole y está muy bien integrado, la maestra es una persona abierta al diálogo y con muchas ganas de ayudarle, aunque se nota la desinformación que hay aquí, de los enseñantes en cuanto al Síndrome de Down. Hoy me decía que a Pablo le encanta hacerlo todo como el resto de sus compañeros de clase y que si no le da a él las mismas fichas, se enfada. Yo soy partidaria de hacer con él, en la medida de lo posible, lo mismo que hacen sus amiguitos, pero, evidentemente, hay cosas que es necesario adaptar.
Me gustaría recibir experiencias de ustedes sobre cómo afrontan el hecho de hablar con ellos de su propia especificidad, de su síndrome, que genera las dificultades o diferencias que hacen que no lleguen a todo como sus compañeros y que ellos, intuitivamente, van sospechando desde pequeños.
Para nosotros Pablo es una persona muy especial, vemos sus limitaciones y su realidad, lo que es es, pero nos hemos dejado maravillar también por su riqueza incalculable que no llegábamos a sospechar cuando nació.
Decirle que tiene el Síndrome de Down, sí, que eso genera dificultades, también, pero hablarle al mismo tiempo de la suerte que es para nosotros tenerlo aquí y de lo mucho que nos aporta. Los que hayan vivido ya este tipo de experiencia, podrían, quizás ayudarnos.¿Cómo lo habéis hecho vosotros?
Muy agradecida,
Pilar.