Estimada Juani:
Aunque comprendo tu interés en que tu hija (que no dices cómo se llama) haya alcanzado el control de esfínteres para octubre, cuando comience al colegio, lo primero que he de decirte es que no lo conviertas en una obsesión. Vamos a intentarlo y si va bien, estupendo, pero si las cosas no salen como pensábamos, no pasa nada. Lo digo porque con frecuencia la ansiedad de los padres se transmite a sus hijos.
El verano es la época ideal para el entrenamiento, porque andan con menos ropa y es más fácil cambiarla en caso de accidente. Además, tenemos más de 2 meses para practicar.
Lo primero has de calcular cada cuánto tiempo lo hace y, en un principio, intentar que vaya al baño en el momento que le toca. Incorporar una rutina diaria respecto al momento de ir al baño, es una forma inicial de comenzar el entrenamiento. Ella se sentará, estará un tiempo prudencial y si lo hace, se la felicitará efusivamente. Si no, nadie dirá nada.
Cuando se vaya acostumbrando llegará un momento en que sea ella misma quien lo note y pida ir al baño. Ése sería el objetivo final, pues cuando se dé cuenta podrá por sí misma gestionar el momento adecuado para hacerlo.
Por lo demás, paciencia y constancia, las dos grandes herramientas con las que contamos.
Te envío la conexión a un artículo con algunas ideas que quizás te puedan ayudar:
Habilidades sociales - Downciclopedia
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21