Querido Equipo de Canal Down21:
Siempre atesoraré sus preciosas palabras. Yo ya no las tengo para expresarles mi agradecimiento.
Dicho esto, les llevo la contraria, pues creo que este portal ya es inmenso en sus ambiciones y en sus objetivos, pero también lo es ya en sí mismo y en sus logros.
A mí me parece que es un sitio web muy ordenado y muy lúcidamente organizado. Uno no se pierde, y puede encontrar fácilmente lo que busca, trátese de cuestiones de infancia, de adolescencia o de adultez; de salud física o mental; de temas educativos, legales, o del alma, permítaseme la expresión. Y todos estos contenidos no dejan de enriquecerse y de actualizarse.
Son ustedes unos magos: yo no sé cómo lo hacen, de dónde sacan el tiempo, las energías y la inteligencia para darnos sin cesar tanto a tantos.
Pero, además, algo excepcionalmente valioso es la cercanía y la disponibilidad de todo el equipo, durante todo el año.
Durante todo el año podemos hacer preguntas (que son prontamente respondidas); podemos hacer comentarios, debatir, desahogarnos...
Yo no sé si existirá algún sitio similar a éste, tan rico, tan riguroso, tan humano y tan cálido (parafraseo a Chus con su saloncito.
Tal vez lo haya, pero yo no lo he encontrado (ni en español, ni en inglés ni en francés).
Así que cuando los felicito, me felicito a mí misma, es decir, me alegro de todo corazón de haberlos encontrado.
Ustedes nos ofrecen y nos dan respeto; nos dan libertad, nos dan afecto. Un afecto que trasciende esta realidad virtual y que rompe nuestra soledad, nuestro desconcierto y nuestra desesperación y desesperanza, porque es verdad, es duro vivir esto, por más precioso que sea también y lo sepamos y lo sintamos. Y sobrellevar esta dureza en solitario podría llegar a ser insoportable.
Y aunque nos falte la salud, o los medios económicos o los apoyos familiares, o las tres cosas a la vez, el hecho de saber que están ustedes del otro lado, de poder contar con ustedes desde el otro lado, a mí, desde luego, me ha salvado la vida.
Perdónenme porque soy cursi y sensiblera, lo sé. Yo es que ando ya más que desbordada y mi debilidad emocional es más que manifiesta. Pero les aseguro que ustedes me ayudan a seguir, a seguir sin mirar atrás, a aceptar lo que vaya viniendo teniéndolos presentes a tantos de ustedes que me dan ejemplo de dignidad en la vida, de amor, de entereza, de fraternidad.
Un abrazo muy fuerte,
Saro