Estimado o estimada docente:
No es habitual que los niños con síndrome de Down se autoagredan, por lo que habría que estudiar cuál es la causa por la que este chico lo hace. Por lo que cuentas, y tras llevar a cabo una observación sistemática, habéis comprobado que lo hace fundamentalmente en circunstancias en que se siente especialmente incómodo o presionado. Por ejemplo, cuando tiene que realizar alguna actividad educativa o en situaciones que le desagradan, como los ruidos fuertes o las personas que no le gustan. Eso me lleva a varias reflexiones.
Por un lado, todo parece indicar que su autoagresión es una forma de huir de la situación, de eludir aquello que le desagrada, de la única forma en que sabe actuar, ya que desconoce otras estrategias para afrontar esas situaciones. Se ha de tener en cuanta que no dispone de lenguaje expresivo verbal, con el que podría manifestar su descontento, por ejemplo diciendo que no sabe realizar la tarea que le están encomendando, que la persona que está con él le molesta o que el ruido fuerte le produce ansiedad. Al no saber y no poder comunicarlo, lo hace por medio de la autoagresión.
Hemos de tener en cuenta además, que muchos niños con síndrome de Down son hipersensibles a determinados estímulos externos, como pueden ser los ruidos o las luces fuertes. Muchos de ellos muestran su incomodidad por ejemplo en fiestas con sonidos estridentes o luces llamativas, y ese puede ser el caso de este niño.
El hecho de que determinadas personas no le agraden se puede explicar por distintas causas, como que le estén exigiendo demasiado, se muestren bruscas con él o, sencillamente, su tono de voz le resulte molesto, por la especial sensibilidad a los sonidos de la que antes hablamos.
En el caso de las actividades pedagógicas, puede ser que las rechace porque le resultan demasiado complejas y se sienta desbordado ante la exigencia de realizarlas.
Por todo lo anterior, algunas sugerencias de intervención que pueden resultar útiles son las siguientes:
- Evitar en lo posible enfrentarle a situaciones con excesiva estimulación: ruidos desagradables, luces fuertes o presencia de muchas personas gritando o moviéndose por la sala.
- Acercarse a él con lentitud y paciencia, hablándole en tono bajo y con actitud cuidadosa.
- Enseñarle a pedir ayuda cuando la necesite y a solicitar que le dejen salir de la situación cuando no se sienta bien. Si no es capaz de decirlo hablando habrá que buscar alternativas de comunicación, como los signos o los pictogramas. Realizar una seña o mostrar el dibujo de un pictograma pueden ser formas válidas de comunicarse.
- Llevar a cabo un entrenamiento en habilidades sociales, para mostrarle paso a paso y habilidad a habilidad, cómo actuar ante distintas situaciones.
www.downciclopedia.org/educacion/habilidades-sociales.html
- Realizar las oportunas adaptaciones curriculares, presentándole actividades que sea capaz de realizar, adaptadas a su ritmo de trabajo y a su nivel de capacidad.
www.down21.org/libros-online/libroEmilio.../libroemilioruiz.pdf
A mí también me sorprende que esas conductas aparezcan solo en la escuela y no se den en casa. Sea como sea, es importante que la familia colabore activamente en coordinación con el colegio a la hora de aplicar todas estas medidas.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21