Estimada Carolina:
Es curioso como, a veces, el mero hecho de escribir nuestros pensamientos y poner en palabras nuestras preocupaciones nos ayuda a entenderlas y hasta a descubrir posibles soluciones. Cuando empezabas diciendo que Martina está a punto de cumplir 12 años, lo primero que pensé es que la preadolescencia se está manifestando en ella. Molestias con la ropa (los cambios corporales y fisiológicos, propios de la edad, pueden provocar, por ejemplo, incomodidades corporales, sin que sepa qué le pasa o qué le molesta), desobediencia y rebeldía (la tele, la compu, al avisarla para ir a comer), determinadas obsesiones (con las prendas de ropa, por ejemplo), etc. Todas ellas me parecen claras muestras de conductas típicamente adolescentes.
A mí me parece que todo eso es normal y hasta deseable, pues es una prueba de que Martina crece, como las demás niñas, y que se va a ir convirtiendo en una jovencita. Ahora bien, entiendo también tu postura porque, como bien dices, hasta ahora era una chica dócil y obediente, y parece que está comenzando a cambiar. Sabes que eso es bueno, pues es la forma de manifestar su propia personalidad, en este caso enfrentándose a ti.
Lo que más necesitan los adolescentes es comprensión, porque ellos no se comprenden a sí mismos. Por eso, no puedo más que aconsejarte que la acompañes en esta transformación, que la escuches siempre que quiera contarte algo y que te armes de paciencia para los enfrentamientos frecuentes que aparecerán a partir de ahora.
También tienes que intentar ponerte en su punto de vista, por ejemplo ahora que irá notando que se aleja cada vez más de sus compañeros, tanto en lo académico como en lo social (como el ejemplo de su aislamiento en los recreos). Necesitará de tu apoyo y del de toda la familia en estos momentos, así que tendréis que estar a su lado.
En fin, que pasamos a otra fase de la vida.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21