Estimada Brenda:
Los niños pasan por períodos cambiantes de forma natural, de mayor actividad o sensibilidad, como parte de su desarrollo natural; y frecuentemente en los niños con síndrome de Down se expresan más acusadamente en forma de intranquilidad, nerviosismo, hiperactividad. Usted misma se pregunta en qué grado los cambios de atención y de actividades está influyendo en ella. Su observación es consecuente, y usted misma también apunta a la solución. No es mucha en cantidad sino buena en calidad, la estimulación que debemos hacer. La mejor estimulación es la convivencia diaria y amorosa, el compartir con ella juegos, afectos y descubrimientos de las cosas ordinarias, lejos de programas encorsetados y rígidos. El exceso de estimulación, por tiempo o intensidad, repercute negativamente. ¡Esto se ha comprobado incluso en los modelos de ratón de síndrome de Down!
Dele paz, sobre todo al anochecer antes de acostarse para que se vaya al sueño con la mente tranquila.
Un cordial saludo.
Canal Down21