Encuentro interesantísima la propuesta de debate.
En cuanto a que representantes de personas con discapacidad aparezcan en las candidaturas, para dar su específico punto de vista, así como el de sus representados y ayudar a conseguir, realmente, reivindicaciones, muchas de las cuales aun están sobre el papel,me parece estupendo.Creo debería ser obligatorio: Ahora que se habla del porcentaje políticamente correcto de representación femenina, también, que lo haya de quien vele por la discapacidad con conocimiento de causa.
En cuanto a que una persona con síndrome de Down aparezca como candidata, ¡es una persona!, entonces ¿por qué no?, pero no porque tenga s de Down, sino porque esté capacitada para aportar todo lo positivo que pueda a la lista. ¿Sabemos si los demás candidatos tienen discapacidades psíquicas porque no son visibles?
Solamante me queda un pequeño temor: El acceso a la vida activa, autónoma, laboral... de nuestros hijos,a que tienen total derecho,pero que se está dando muy rápidamente,a veces acompañado de educación emocional no muy trabajada, les deja algo desamparados ante la misma vida y puede volverse en su contra, haciéndoles tener una propia conciencia de sí mismos no ajustada a la realidad.