Estimado Sr. Francisco: Le comento que leo los comentarios del foro de Down21 desde hace un año y medio, cuando nació mi Carlita.
Recuerdo que hace unos meses se debatía aquí acerca de que siempre participaba más o menos la misma gente, pero siempre se supo que había muchísima otra gente que, como yo, lo consultaba diariamente sin participar ( recién escribí por primera vez la semana pasada). Yo en su momento pensé que era porque la mayor parte de la gente escribía consultando sus dudas o problemas, y entonces era a veces un poco duro ( pero siempre valioso) para los nuevos papás de niños con SD que nos empezábamos a informar.
Por suerte, hace un tiempo veo que esto ha cambiado, y que también entra gente como Usted, Francisco, y nos deja un mensaje de alegría, de optimismo, y realmente nos deja contentos! Imaginar lo que habrán tenido que pasar en la primera infancia de Panchito, y “verlo” ahora recuperado, ( FELIZ!), y llevando adelante los preparativos para su Primera Comunión es esperanzador… y que Usted se haya tomado el tiempo de contárnoslo, es emocionante.
Con quien no puedo compartir el punto de vista es con el Sr. Alejandro que opina aquí: no veo ( por más que releo el mensaje del Sr. Francisco) en qué se basa para decirle que seguramente Panchito es su hijo más querido, no entiendo la referencia al editorial El Precio de la Fama ( que por cierto estuvo muy interesante pero no veo la relación con el mensaje de la Comunión) y menos aún comparto su consejo de que “rebaje el tono del protagonismo” de su hijo… en aras de la normalidad…. ¿ y no es lo normal, que un niño ( tenga SD o no) sea el absoluto protagonista de un acontecimiento tan entrañable como es su Primera Comunión?!!!
¡ Por favor, Sr. Francisco y familia, a festejar el acontecimiento con toda la alegría y orgullo del mundo! ( Y si es posible, manténgannos al tanto!).
Y a Panchito: a estudiar mucho, y a prepararse con alegría para esa Primera Comunión!!! Y ESE DÍA….. ¡ A DISFRUTAR EL PROTAGONISMO ABSOLUTO, QUE TE LO HAS GANADO!!!!!!!!!
Felicitaciones y un abrazo! Cecilia