Querida Eva Luz, no en vano te llamas Luz, para tu hija Paloma y para tantos otros que, como yo, leemos emocionados tus hondas vivencias, tan llenas de amor.
Gracias por regalarnos este libro.
Aún no lo he leído del todo, pero quiero decirte desde ahora que me conmueves, que me enseñas, que eres un ejemplo para mí.
Un abrazo estrecho, muy estrecho, y muchas, muchísimas gracias de nuevo.
Felicita a tu marido de mi parte, por ser tan buen padre para ella y tan buen compañero para ti.
Hacía tiempo que no tenía noticias tuyas y me he alegrado un montón de verte de nuevo por el foro, del que eras tan asidua.
Entiendo que has estado ocupada. Me figuro que, entre otras cosas, preparando este regalo tan valioso que acabas de hacernos.
Muchos besos para Paloma.
Hasta siempre,
Saro