Me gustaría que nos dieran elementos u orientación para trabajar con mi hija Victoria (cumplirá 4 años el 10/9), sobre los temores.
Las situaciones imprevistas (ruidos fuertes, personas extrañas, conductas inesperadas de sus compañeritos en el jardín, etc.) la llevan a demostrar un "miedo" exagerado. Quiero aclarar que vivimos en la paz del campo, en un pueblito, pero que ella concurre a un jardín común en el pueblo vecino y va a un taller de expresividad en Rosario (una ciudad grande) todos los martes. Cuando trabajábamos con una maestra especial, ella me preguntaba si no será que en casa, seamos muy estructurados, y que eso le influya negativamente. Por cierto, somos bastantes organizados en los horarios y demás, pero también ella se adhiere con frecuencia a las propuestas inesperadas que son de su agrado: vamos al arroyo con el perro?, querés que mami te lleve a caballo?, vamos al campo de la tía? y sale feliz, dejando todo, lo más alegre y animada. Pero hay situaciones en las que repite: miedo miedo y si bien tratamos de desdramatizar todo lo posible, en ciertas ocasiones hasta se angustia y llora, quiere upa...- Por ejemplo la dentista es muy graciosa, pero si ella le habla en tono alto o le hace gestos raros, no le gusta a Victoria, no se engancha a esos modos de intercambio. El tema de cuco, te asusto, tampoco le agrada si es que no lo esperaba o resulta brusca la forma de presentar la sorpresa. Quizás otros niños reirían sin poder parar....
Me dicen, también en el jardín, que se asusta fácilmente, aunque se le pasa enseguida, pero se presenta temerosa. Concretamente, cómo puedo trabajar estos aspectos? cómo puedo indicar a sus docentes la forma de que Victoria no la pase tan mal?. Es cierto que es parte de la vida "lo inesperado" (de hecho su nacimiento con Sd lo fue) pero ella sabe cómo sus padres se acomodaron y aceptaron el desafío de variar sus expectativas y amarla por sobre todo. Quiero señalar que en ese aspecto tiene un buen ejemplo. Por lo demás, imagino que desde lo lúdico hay un camino por explorar, pero no tengo idea de cómo empezar. La psicóloga me dijo: aprovechá que habla tanto, para que te exprese su temor, pero no sale de decirme "miedo" y si sigo inquieriéndola, es peor, profundiza su mal momento. Jugamos a que tiramos la palabra "miedo" y le gusta, pero luego todo sigue igual... frente a las sorpresas a las que me referí.
Gracias desde ya por leerme y por todos sus aportes que sigo con cierta asiduidad.
Graciela