¡Ay, Teresita, me ha encantado tu mensaje!
¡Qué divertido todo lo que nos cuentas sobre Ramiro!
Me puedo imaginar perfectamente su satisfacción al ver que él sabe hacer cosas que sus propios padres no saben.
Y nada de decir que estás vieja. Si los niños chicos aprenden a manejar estos aparatos, tú ponte a la labor, que te quedarás encantada con el resultado.
¿No nos estás escribiendo por internet?
Un fuerte abrazo, y no dejes de seguirnos contando "las aventuras" de Ramiro.
Saro