Estimada Mariana:
Sería recomendable averiguar la razón por la que tu hijo ha comenzado con esas conductas de tirar cosas. No explicas cuánto tiempo hace que se comporta así, ni si ha ocurrido algo en su vida recientemente que le haya llevado a actuar de esa manera, por lo que, con los datos que das, es muy difícil hacer una análisis de lo que provoca su conducta. Por ejemplo, algunos niños tiran las cosas cuando las cosas no les salen bien sencillamente porque no tienen lenguaje expresivo para comunicar lo mal que se sienten y en cuanto mejora su lenguaje, mejora su conducta.
Es posible que sea una reacción a situaciones en las que se siente frustrado porque no consigue lo que quiere, en las que muestra su descontento arrojando objetos. Si un día reaccionó así y sintió cierto alivio, descargando su rabia, lo sigue haciendo de la misma manera cada vez que se siente mal. No creo que sea una reacción pensada, sino una muestra de rabia momentánea y que no sabe controlar.
Desafortunadamente, el otro día descargó esa rabia contra su hermano, con el resultado que nos cuentas. No creo tampoco que su intención fuera hacerle daño, sino simplemente que perdió el control. Comprendo, por otro lado, tu preocupación, porque ese comportamiento no se puede consentir de ningún modo.
Lo primero que tienes que hacer es hablar con él sobre su comportamiento, dejándole claro que no puede actuar así. Tienes que darle ideas, alternativas de respuesta para cuando se le presente una situación de ese estilo. Puede apartarse de la situación, yendo a otro sitio; puede gritar; puede contar hasta diez; puede abrazarse a sí mismo, dando la orden a sus brazos de que se controlen; puede apretar una mano contra la otra con fuerza. Pero no puede arrojar objetos ni golpear a nadie. Tampoco sirve de nada hablar con él en esos momentos, puesto que su rabia le impide razonar o entender lo que está pasando. Hay que esperar a que esté calmado.
Cuando se haya decidido cuál es la respuesta que vamos a utilizar, se le preparará para que actúe así en situaciones frustrantes. Para eso, es muy conveniente que estéis todos preparados en circunstancias potencialmente peligrosas. Si la situación se resuelve bien, se le animará, se le elogiará, se le mostrará el orgullo de todos y hasta se le puede dar algún tipo de premio. Si actúa mal, se esperará a que pase el terremoto y se le explicará nuevamente cómo debería de haber actuado. Los demás podéis hacer de modelos de la conducta correcta explicándole lo que hacéis. Por ejemplo: “ves, como estoy enfadada, aprieto fuerte los puños hasta que se me pasa”.
En resumen, se trata de pensar que actúa de forma incorrecta porque no sabe cómo actuar de forma correcta y no porque sea “malo” o haya cambiado su forma de ser. Hay que enseñarle a responder a situaciones frustrantes y para eso tiene que “desaprender” su comportamiento de arrojar objetos. La confianza en él y la constancia en la aplicación del entrenamiento producirán frutos tarde o temprano.
Un cariñoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21