Estimada Alejandra:
Cuando comentas que has leído mucho sobre este tema, entiendo que quieres decir que has revisado, por ejemplo, todos los artículos que aparecen en este Canal y los que suelo recomendar de la página de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria. A mi modo de ver, lo primero que es necesario para abordar estos temas es tener información actualizada. Además, seguro que te darán ideas que te permitirán aclarar las tuyas propias.
www.down21.org/educ_psc/sexualidad/indiceSexualidad.htm
www.downcantabria.com/articuloE1.htm
www.downcantabria.com/articuloE2.htm
www.downcantabria.com/articuloE3.htm
Respecto a tu consulta, pienso que la forma de explicar este tema es la misma que para cualquier otro tema delicado, como pueden ser, por ejemplo, el tema de la muerte o el de su propio síndrome de Down. Son temas difíciles, que en el caso de los niños y jóvenes con síndrome de Down parece que se complican aún más, pero que deben ser afrontados de forma directa.
En el caso del deseo de tu hija sobre casarse y tener hijos, lo primero es que vosotros, los padres, tengáis claro lo que queréis en este terreno. ¿Os parece bien que tenga amigos o “más que amigos”? ¿Os habéis planteado que pueda tener pareja algún día? ¿El matrimonio es una realidad posible para ella en su futuro o consideráis que de ningún modo será realizable? El segundo tema, el de tener hijos, es mucho más complicado aún.
Por eso, si vuestra idea es que no puede ser, lo mejor es que le digáis las cosas como son, para que se haga consciente cuanto antes. No va a poder hacer tampoco muchas otras cosas en su vida debido a su síndrome de Down y la solución no está en ocultárselo y hacer como si no pasara nada, sino precisamente en dejárselo claro. El matrimonio conlleva una serie de responsabilidades que ella es muy difícil que pueda asumir: la economía familiar, la organización de la casa o las responsabilidades en relación con la pareja y con los hijos. Haciéndole ver lo difícil que es realizar de forma adecuada todas esas responsabilidades, por ejemplo, diciéndole que lo haga en vuestra propia casa en la actualidad, se dará cuenta de que no va a ser posible, y poco a poco, con tiempo, entenderá que no puede casarse. Lo mismo ocurre con la compleja responsabilidad del cuidado de un bebé.
Por supuesto, eso le supondrá una pequeña frustración, pero es un precio que hay que pagar para conseguir hacerla consciente de su propia realidad.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21