Estimada Brenda:
Es verdad que yo suelo considerar poco apropiada a la maestra sombra como elemento necesario para que se produzca la integración escolar de los niños con síndrome de Down pero, como siempre, es preciso estudiar cada caso y buscar la alternativa más eficaz para cada niño en sus circunstancias particulares.
El hecho de que María Isabel presente rasgos propios del autismo además de síndrome de Down puede ser una justificación para que, al menos durante un tiempo, la presencia de la maestra sombra le pueda beneficiar. No tanto por las características del síndrome de Down, que no hacen necesaria la ayuda permanente de una persona a su lado, sino por las peculiaridades del autismo, en cuyo caso la presencia de otra persona de su confianza puede ayudarle a sentirse más cómoda y favorecer su integración social. Pero, insisto, siempre debería de plantearse el objetivo final de que la maestra sombra esté con ella el menor tiempo posible e incluso, si puede ser, que llegue a dejarla sola.
La segunda parte de tu mensaje no puedo compartirla. No puede utilizarse como argumento la necesidad de un trabajo seguro para la maestra sombra, puesto que en ese caso, sería necesario un maestro por cada niño con necesidades educativas especiales que se integrara en la escuela, con lo que eso supondría de gastos para las familias o para el Estado. En ese caso, las familias que no dispongan de esos recursos económicos, ¿no pueden integrar a sus hijos? Es preciso, en la búsqueda de la inclusión educativa de todos los niños, buscar estrategias que no supongan grandes inversiones de dinero, porque entonces será muy difícil defender la inclusión ante el resto de la sociedad.
Además, la función fundamental de cualquier maestro, sea cual sea su especialidad, es hacerse innecesario. Los educadores, padres o maestros, tienen el deber de preparar a sus pupilos, hijos o alumnos, para que sepan defenderse por sí solos en la vida. Si no actúan así, no estarán ayudando al niño, sino limitándole. Desde mi punto de vista, una educadora que pretenda que su alumno la necesita siempre y busque mantener su puesto de trabajo por encima del beneficio del niño, no está respondiendo a la ética de su profesión.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21