Estimada Montserrat:
Creo que en el caso del dilema que a ti se te plantea, es mejor que consultes con personas de México especializadas, para que te den su punto de vista. Yo desconozco cómo funcionan las escuelas en ese país, por lo que mi opinión no tiene ninguna validez. Cualquier cosa que pueda aportarte se basará en suposiciones y, por lo tanto, no te servirá. Podrías ponerte en contacto, por ejemplo, con las personas que organizaron el Congreso de Monterrey, con la Doctora Teresa Aguilasocho a la cabeza, pues ellas sí que conocen cómo trabajan las escuelas Montessori y las de estilo tradicional.
Hablando en general, sí que un determinado nivel de exigencia es favorable para los niños con síndrome de Down y, en ese sentido, la escuela más exigente podría ser la que mejores resultados obtuviera. Sin embargo, esto no es tan claro cuando la exigencia es tan grande que le esté pidiendo al niño con síndrome de Down más de lo que puede dar de sí. Por ejemplo, el hecho de que la escuela privada tradicional sea bilingüe y muy exigente, puede hacer que tu hijo no pueda seguir el ritmo y acabe frustrado.
Yo te propondría, como suelo hacer siempre, que te acerques a cada uno de los colegios, hables con el equipo directivo, con el director o la directora, y les preguntes qué harían si tu hija fuera a su escuela; que te enseñen las aulas, su proyecto educativo y su metodología de trabajo y que te dejen hablar con las que serán las maestras de tu hijo. En función de cómo te atiendan en cada colegio y cómo percibas tú que va a ser el centro, deberás de tomar tu decisión. Esa conversación es seguro que dará una visión instantánea de cómo van a tratar a tu hijo en el futuro. Te digo esto porque un sistema de enseñanza determinado no hace una escuela, sino que la escuela la hacen los profesionales concretos que trabajan en ella y esos son los que tienes que conocer, pues van a ser muchos los años que tu hijo va a pasar en ese centro.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21