Estimada Karen:
El caso que mencionas se produce con relativa frecuencia en niños con síndrome de Down. Lo que no está claro, y habría que definir aquí también, es cuál puede ser la razón que produce esa dificultad para masticar. Por un lado, se puede deber a que el niño rechaza los alimentos sólidos en sí mismos, porque siente desagrado hacia ellos o por su falta de habilidad en el control orofacial, por ejemplo. Pero también puede ser debido a que se ha producido una inadecuada enseñanza de la masticación, por ejemplo, consintiéndole que coma lo que quiere, por no discutir con él o por no oírle llorar o porque ha estado enfermo y nos da miedo que se debilite. En esos casos, lo que no le gusta no se lo damos y llega un momento en que son muy pocos los alimentos que come.
Sea cual sea la causa hay que empezar a introducirle alimentos semisólidos para pasar más tarde a los sólidos. Y esos alimentos han de ser lo más variados posible. Se puede empezar triturándole algún alimento, o dándole pequeños trozos entremezclado con otros, o comenzar con alimentos sólidos con sabores que le agraden, o comenzar con frutas o galletas, o buscando la idea que se os ocurra, pero el objetivo es introducir paulatinamente y con constancia cada vez una mayor cantidad de alimentos y cada vez más sólidos.
Con dos años de edad es aún pequeño y tenemos tiempo para realizar esa tarea poco a poco, pero no es conveniente dejarlo.
En este Canal existe un bloque en el apartado de Educación dedicado expresamente a la alimentación que podría ayudarte con alguna idea.
Alimentación complementaria
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21