Estimado Johan:
Tú mismo estás haciendo un buen análisis de la situación cuando nos explicas que las pérdidas del control de esfínteres diurno de Juana Milagros han coincidido precisamente con la aparición de la hermana de la niña, hace aproximadamente un año. Eso parece indicar que ha sido esa presencia la que ha provocado el retroceso en algo que ya tenía más o menos adquirido. Al haber venido la hermana Juana Milagros siente que ha perdido protagonismo en casa, vuelve a querer que se la atienda, que se la contemple y el pis es una buena manera de llamar la atención. Por supuesto, eso no significa que lo esté haciendo voluntariamente, pero sí que es probable que esa sea la explicación.
Por otro lado, el hecho de que avise algunas veces y otras no, nos está indicando que aún no está preparada para avisar y que no podéis dejar en sus manos la responsabilidad de que piense en ir al baño sola, al menos de momento. Por eso, la solución está en llevarla periódicamente a hacer pis, en determinados momentos del día, aunque ella no haya dicho que lo necesita. No importa que ella no quiera ir, lo importante es que adquiera esta rutina.
Tanto en casa como en el colegio se la llevará al baño en determinados momentos. Por ejemplo, en casa, antes de cada comida se puede establecer la rutina de ir al baño, lavarse las manos y después comer (desayuno, comida, merienda y cena), de forma que, al menos, en esos momentos ella se acostumbre a hacer pis. En el colegio, la pueden indicar que vaya al baño, por ejemplo, en el recreo y antes de ir para casa.
De todos modos, Juana Milagros se tendrá que ir acostumbrando a que está con ella su hermana y eso hará que acabe por comportarse de igual forma que siempre. Es cuestión de tiempo y de paciencia.
Por último, ten en cuenta también que aún es muy pequeña y que con 4 años muchos niños con síndrome de Down aún no tienen del todo dominado el tema del control de esfínteres.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21