Estimada Roxana:
No puedo decirte si tu hermano de 21 años podrá controlar esfínteres, sobre todo porque entiendo que ya habéis intentado el entrenamiento en diferentes momentos de su vida. Por otro lado, más que una dificultad concreta para el control, parece que se trata de despistes en determinados momentos, probablemente porque no es muy consciente.
No obstante, si queréis intentarlo de nuevo yo os recomendaría que hagáis previamente un registro de los momentos del día en que suele ir al baño. A partir de los datos obtenidos de ese registro, se le sentaría alrededor de ese momento, por ejemplo, por la mañana después de desayunar. Si lo hace, se le felicitará efusivamente, mostrando de manera incluso exagerada nuestra alegría. Si no lo hace, no se hará ningún comentario, y se le sentará en otro momento posterior. Si tiene algún “accidente” se le pedirá que nos ayude a cambiarse, sin darle mayor importancia.
Esa forma de actuar hace que el ir al baño sea una rutina más en su vida diaria, fácil de asimilar por él. Al principio, como decíamos, probablemente ni será consciente de su necesidad, pero con el tiempo puede que se vaya dando cuenta, llegando al punto que deseamos, que sería que sea él mismo el que avise.
Si comenzamos el entrenamiento y vemos que le sigue costando, lo mejor es dejarlo una temporada y volver a intentarlo más tarde. Lo más importante es no crear tensión en lo relacionado con el tema, de forma que no compliquemos un proceso de entrenamiento que lo que necesita fundamentalmente es tiempo y paciencia.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21