Hola, Pilar! Tu mensaje me puso a pensar: Qué orgullosa debés sentirte de tu hijo Miguel!!! Porque la verdad es que haberse animado a responderle a esa niña ya lo hace grande... pero haberle respondido con una explicación tan clara y sincera!... Me lo imagino entonces tan valiente, y sobre todo tan seguro de sí mismo ( qué importante que se dé cuenta de que tiene dificultades, pero a su vez sepa que eso no lo hace “ subnormal”!) Y qué maravilloso que lo haya sabido explicar de esa manera!!!)
No sé qué edad tendrá tu Miguel. Yo soy mamá de Carlita, de 1 año y 8 meses, por lo tanto aún no me he tenido que enfrentar a que algún día le digan a ella, o a su hermana, algo que las hiera u ofenda… Pero sé que va a llegar. Y la verdad es que si algún día mi niña me contara lo que te contó Miguel, me sentiría inmensamente orgullosa de ella, y también un poco de mí, porqué no?
Porque la respuesta que dio Miguel lo muestra tan seguro ( ¡ hay que animarse a responder esas palabras delante de todos los compañeros, eh?!) , que sin duda hay detrás de él una maravillosa mamá, y una maravillosa familia, que lo ha querido y apoyado toda su vida y le ha enseñado a valorarse y a quererse… y es así que hoy puede reconocer sus dificultades sin que decaiga su autoestima, y hacerse respetar… y hacerse querer!!!!!
Yo creo, Pilar, que más que sentirte angustiada por la burrada que le dijeron a Miguel, tenés que sentirte inundada de satisfacción por la forma en que él solito lo pudo resolver, felicitarlo mucho ( “ Estuviste fabuloso, Miguel! Seguramente esa niña no sabe nada acerca del síndrome de Down, y vos se lo explicaste perfecto!”), y felicitarte a vos porque no es fácil enseñarle a un hijo a quererse y valorarse, tenga SD o no, y vos lo has hecho maravillosamente con tu hijo, aquí está la prueba. Ojalá que yo pueda inculcarle a mi Carlita, con los años, esa seguridad y esa grandeza que hoy admiro en tu Miguel.
Un abrazo muy fuerte! Felices Fiestas!
Cecilia Martínez