Estimada Brenda:
Yo, en principio, suelo recomendar que los niños con síndrome de Down permanezcan un año más en Preescolar (en España se denomina Educación Infantil) por varias razones.
En primer lugar, como tú bien dices, el ambiente es más lúdico, menos estricto, más centrado en el desarrollo de habilidades básicas (conocimiento de sí mismo y de los demás, conocimiento del entorno cercano, aprendizaje de normas básicas de comportamiento y de relación, adquisición de hábitos para desenvolverse en la escuela, etc.). En Primaria, la exigencia es mayor, con un mayor contenido académico, por ejemplo, dirigido a la lectura y la escritura prácticamente desde que comienzan 1º. Por otro lado, la repetición en 3º de preescolar permite a los niños con síndrome de Down alcanzar un grado más alto de madurez, que les permite ir mejor preparados a Primaria.
El argumento de que está bien integrada en el grupo a mí no me convence, porque la experiencia nos dice que los niños con síndrome de Down suelen integrarse igual de bien con el grupo que viene detrás, que además son un poco menores y están a un nivel más semejante a ellos. Es un argumento que suelen utilizar mucho en los colegios, intentando mostrar que lo hacen por la niña, pero que suele ocultar alguna razón diferente, que sería conveniente que manifestaran en voz alta.
Ahora bien, la decisión final se ha de basar en un estudio riguroso del caso, por lo que habría que responder a otras cuestiones: ¿cómo es el grupo que viene detrás, el que le correspondería?; ¿cuántos alumnos hay en él?; ¿hay otros alumnos con necesidades educativas especiales?; ¿quién sería el tutor o tutora (profesor de aula) en caso de repetir?; ¿y si pasara de curso?; ¿estaría dispuesto ese nuevo profesor a hacer un planteamiento académico mejor que el de este año, con las correspondientes adaptaciones curriculares, por ejemplo?. Lo importante es saber cuál será el plan para el año próximo, más que reducir todo a tener o no tener los mismos compañeros.
No sé qué es lo que tú puedes hacer para conseguir que permanezca un año más en preescolar, pero lo que sí has de insistir es en que realicen una programación educativa adaptada para ella, sea cual sea el curso en el que esté.
Parece que el caso de María es complicado, pues a su síndrome de Down se le añaden otras problemáticas que hacen más difícil la intervención, pero eso no ha de desanimar a los profesores, sino todo lo contrario, espolearles para buscar las mejores intervenciones en beneficio de la niña. Pasarla de curso año tras año, sin ningún planteamiento educativo sistemático no es la solución.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21