Estimada Sofía:
Cada vez que tomamos una decisión en la vida nos queda la incertidumbre de si hemos acertado, y eso es inevitable. Por eso, para valorar objetivamente si la decisión es certera, lo mejor el comprobar los efectos que tiene, y si hay efectos negativos, siempre se está a tiempo de rectificar.
En tu caso, tomasteis una decisión basándoos en una serie de datos, pensando que sería beneficioso para todos. Según cuentas, parece que tanto tu hijo pequeño, en el nuevo colegio, como tu hija, en el antiguo, están contentos. A mi modo de ver ese es el factor fundamental. Su actitud parece indicar que la decisión es correcta.
Ahora, el hecho de que tú estés apenada por verlos separados, es algo que sobre lo que tú tienes que reflexionar y que tienes que valorar, para encontrar las posibles razones. Que vayan a colegios distintos, en principio, no es bueno ni malo. Podrán seguir viéndose en casa cada día, los fines de semana, las vacaciones y el resto de su vida. Seguro que van a tener mucho tiempo para estar juntos.
Otra cosa sería que el llevarles a los dos colegios suponga un gran trastorno de horarios para la organización familiar. Ese sería otro factor a valorar, pero no parece que sea el caso. En resumen, para mí lo importante es que estén contentos los niños, y eso parece que está logrado.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Dow21