Estimada María:
El rechazo que muestra tu alumna a todo lo que sean hojas escritas (cuadernos, tarjetas, carteles), puede deberse a varias razones. Puede ser que, como dices, le hayan resultado muy difíciles las primeras experiencias, y por eso las rechace. O que haya tenido algún otro tipo de vivencia negativa, porque se le haya exigido mucho o se le haya presentado en momentos inadecuados, no estando aún preparada, por ejemplo.
Sin embargo, el hecho final parece ser que se ha establecido un condicionamiento a todo lo que sean letras, palabras o números. En estos casos, en ocasiones, lo mejor es dejar una temporada ese campo y trabajar otros aspectos, para que se le olvide, retomándolo más tarde, dentro de unas semanas. Por ejemplo, se pueden trabajar ejercicios de atención, de percepción, de memoria o de motricidad fina, que impliquen trabajar con fichas de papel, pero que no incluyan letras ni números, hasta que vuelva a coger gusto a actividades de ese tipo.
También se puede trabajar con objetos, por ejemplo, con letras y números de madera, plástico o plastilina, así como con dibujos, pinturas, cuentos, historias o cualquier otra vía de acercamiento distinta a las tarjetas y cuadernos. Aquí tendrías que servirte todo lo que puedas de tu imaginación. Es importante también guiarse por sus gustos, buscando caminos para relacionar la lectura con aquello que le interesa.
De todos modos, no importa que durante un tiempo os toméis un descanso, porque lo que resulta verdaderamente complicado es que se consigan avances con actividades que ella rechaza. En general, hay que saber adaptarse al ritmo que cada niño va marcando, aunque a ti te parezca que es un momento ideal para su aprendizaje.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21