Muy estimada comunidad, integrantes y colaboradores de Canal Down21:
De verdad mil gracias por la publicación sobre mi hijo que acaba de aparecer en su Revista Virtual
Deseo que el testimonio de Miguel en su colegio y sus sueños sean un aliento para muchas familias, docentes y amigos de estos procesos que deseamos muy pronto sean reconocidos como los derechos de nuestros hijos. Sea esta una nueva oportunidad para expresarles mi respeto, admiración y gratitud, decirles que desde que Miguel nació en el portal y la revista de Canal Down 21 y la de la Fundación de Cantabria (que antes adquiría en papel y ahora la leo en la web) he encontrado orientación seria, profesional y oportuna para aplicar en el manejo, estimulación y educación de mi hijo, así como testimonios preciosos y supremamente valiosos de diversas familias y sus hijos con síndrome de Down.
Todo ello ha sido especialmente estimulante en "las horas bajas", y por supuesto nos ha dado alas para seguir siempre con rumbo claro hacia adelante, no solo en relación a la educación y esfuerzos por nuestro hijo, sino que Uds (o vosotros como dicen en España) nos han ayudado a proyectarnos en diversos ámbitos para abrir caminos a muchos más chicos y sus familias tanto en nuestra Fundación, como con nuestro gobierno local. Por ejemplo haciendo incidencia política en nuestro municipio, sensibilizando y visibilizando nuestros chicos y sus problemas y planteando soluciones que poquísimo a poquísimo han sido acogidas y han surtido efecto en los planes municipales de las alcaldías. Y ha sido el propio Miguel quien con pequeñas y sencillas charlas sobre su experiencia personal y el concepto de Inclusión, con algunas presentaciones artísticas y cosas similares, ha abierto muchas puertas y ha dado ánimo a muchos papás y docentes.
Hoy de nuevo nos encontramos tocando puertas en entidades de educación superior para que sea incluido responsablemente (como lo hizo Glenn Doman Escuela Precoz donde se graduó), solo que ahora fortalecidos y con la voz del propio Miguel hablando sobre sus derechos.
De nuevo un profundo agradecimiento. Con gran afecto:
Cecilia