Estimada Verónika:
Antes de nada me gustaría decirte que me parece una estupenda idea emplear el periodo de vacaciones para comenzar el entrenamiento del pedaleo, pues se dispone de tiempo además de que es mejor hacerlo en verano, con el buen clima. Ahora bien, tu hijo es aún pequeño, por lo que no has de convertir el objetivo de que aprenda a andar en triciclo en una obsesión. Se trata de que lo haga para divertirse, no como una obligación.
El ejercicio de pedalear es complejo y a los niños con síndrome de Down les resulta costoso. Algunos lo consiguen enseguida y andan en bicicleta en poco tiempo, pero en general es difícil para ellos. Requiere fuerza, coordinación y equilibrio, aspectos que para ellos son especialmente complicados de adquirir. Una medida inicial, por tanto, es trabajar todos esos aspectos de otras formas, de manera complementaria. Caminar, por ejemplo, les permite ir consiguiendo la fuerza necesaria para poder mover los pedales. Todo lo que sea ejercicio físico, subir, bajar, correr, saltar, trepar y destrepar, jugar en los columpios, balancearse, son actividades que van a aumentar su fuerza, coordinación y equilibrio y que han de emplearse de forma complementaria al entrenamiento del pedaleo propiamente dicho.
Por otro lado, la motivación es esencial, así que sería importante que el rato que se dedique a enseñarle sea divertido, buscando algún juego o actividad más allá del propio pedaleo, que si le cuesta mucho no le va a apetecer hacerlo. Empezar dándole facilidades, colocándole en una pequeña pendiente, para que no le cueste mucho o empujándole de vez en cuando para que se sienta apoyado cuando haga fuerza, son formas de ayudarle a confiar en su propia habilidad. Si lo intenta y ve que no lo consigue lo normal es que deje de esforzarse.
Si el triciclo actual no le gusta, quizás pudierais conseguirle otro, que sería bueno que él mismo eligiera, de acuerdo con sus gustos. Si el triciclo es de su gusto es más fácil que más tarde lo utilice. Y buscad alguno que se adapte bien a la longitud de sus piernas, además de que sea fácil de mover con poco esfuerzo, para que sienta que puede conseguirlo.
Y si, a pesar de todos los intentos, veis que no lo consigue ahora, no pasa nada. Se deja pasar un tiempo y dentro de unas semanas, lo volvéis a intentar. Comentas que el que ande en triciclo es un propósito que tú te pusiste, pero no está claro que sea algo que a él le interese. Si no consigues motivarlo ahora, espera un tiempo, porque forzarlo solo puede llevar a que lo coja manía y nunca más quiera pedalear. Es aún pequeño y tendrá muchas oportunidades de aprender.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21