Estimada Lorena:
La conducta de tu hijo (que, por cierto, no dices cómo se llama) no me parece preocupante, sino más bien bastante normal en un niño de su edad. No es que lo haga con intención de dañar al otro niño o persona que está cerca sino que, sencillamente, cuando se emociona, quizás por el propio nerviosismo, lo agarra del pelo y tira de él. Si agarrase de un brazo o una pierna, apenas se notaría, lo que ocurre es que el pelo es algo atractivo para él y se agarra con facilidad aunque tiene el efecto de producir daño.
Que lo considere explicable no significa que no haya que controlar esa conducta, sino que, efectivamente, es conveniente tomar medidas para corregirla. Además de que no se le puede permitir que dañe a otros se produce el efecto que tú mencionas y es que nadie querrá jugar con él, con lo cual es conveniente actuar con firmeza. La primera opción consiste en prevenir la conducta, por ejemplo, explicándole que eso no se hace y haciéndole ver que hace daño a otros al tirarles del pelo. Es conveniente también estar pendientes de las situaciones en que se encuentra especialmente nervioso o excitado, estando cerca de él, porque será cuando más probablemente aparezca. Prevenir la conducta es la mejor forma de corregirla.
Si agarra a otro niño del pelo se le dirá con cara muy seria y con voz alta y firme ¡NO!, sea quien sea quien esté con él en ese momento, al tiempo que se apartará su mano con energía. Al mismo tiempo, es necesario enseñarle a relacionarse correctamente, por ejemplo, jugando o acariciando la cara de la otra persona. Entrenarle con tu propia cara y tu propio pelo puede ser una forma de enseñarle a actuar correctamente.
En resumen, no creo que sea un tema para preocuparse, pero sí algo que hay que atajar lo más pronto posible. Seguro que si actuáis todos con constancia y con firmeza lograréis resultados en poco tiempo.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21