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Las dificultades de la inclusión.
- Pilar
- Autor del tema
9 años 2 meses antes #58532
por Pilar
Respuesta de Pilar sobre el tema Las dificultades de la inclusión.
Muchísimas gracias, Emilio, nos ayudas mucho con tu respuesta.
Un cordial saludo,
Pilar.
Un cordial saludo,
Pilar.
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- Emilio Ruiz
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9 años 2 meses antes #58531
por Emilio Ruiz
Respuesta de Emilio Ruiz sobre el tema Las dificultades de la inclusión.
Estimada Pilar:
Comprendo que la inclusión es más difícil en un lugar en el que no hay ningún otro niño con síndrome de Down en colegios ordinarios y se carece de una legislación favorable que fuerce a los colegios a admitir a niños con necesidades educativas especiales. Sin embargo, estoy de acuerdo contigo en que deberíais de seguir luchando para que Pablo continúe el mayor tiempo posible en el colegio en el que actualmente está escolarizado, tanto por él como por sus compañeros, pues aprenden de él a respetar la diferencia. Además, cada niño con síndrome de Down que va a una escuela está representando a todos los niños con síndrome de Down del mundo, abriendo una puerta que otros pueden, más tarde, aprovechar.
El indicador que tenéis que observar vosotros es si Pablo va contento y quiere ir cada día a la escuela y si es así, como parece el caso, no importa lo que digan los maestros, pues su sitio es ése. Todos esos argumentos sobre "el pobre niño" que casi no juega, que no llega a los contenidos del nivel, etc., son razones que utilizan los maestros para defenderse de lo que no entienden y, en ocasiones, les desborda. Y te diré que generalmente son utilizados con la mejor intención del mundo. Pero tú, como madre, has de buscar lo mejor para tu hijo.
Eso sí, has de mantenerte atenta, para captar el estado emocional de tu hijo. Aunque ahora no ocurra, es posible que con el tiempo se vaya poco a poco haciendo consciente de su diferencia con los demás, notando que ya no juegan tanto con él o que lo que se está trabajando en clase es demasiado difícil. Entonces es posible que se sienta desbordado y lo empiece a manifestar de alguna manera, con lo cual en ese momento podríais empezar a plantearos otras alternativas de escolarización, algo que yo creo ahora no tiene mucho sentido. Por eso tenéis que estar en estado de observación permanente.
Que le guste jugar con niños más pequeños o que casi no juegue con los de su edad es bastante normal, y se hará más evidente año tras año, al entrar en la preadolescencia, momento en que las diferencias, tanto de intereses como de capacidad, se harán más evidentes respecto a los compañeros. Lo mismo ocurre con los contenidos académicos, cada vez más abstractos y difíciles de seguir para él. Cuarto de primaria es un curso en que las diferencias ya van siendo más notables. Si le explican el funcionamiento de la banca es comprensible que no se entere de nada y se bloquee. Si nadie le adapta los contenidos cada vez se encontrará más despistado.
En cuanto a que cada vez le ves más serio, habría que definir si es algo objetivo o es una impresión tuya. Puede darse el caso de que esa preadolescencia de la que te hablaba antes comience ya a manifestarse con cambios de humor por ejemplo, o puede que seas tú la que estás algo más sensible por las últimas informaciones que te han pasado del colegio. Como bien dices, un gesto triste puede indicar cansancio, frustración, o mil orígenes más. Es difícil diferenciar lo que imaginas de lo que realmente está pasando por su cabeza y más con sus dificultades expresivas.
Que no te conteste o te diga solo "bien" o diferentes monosílabos, es de lo más normal. A ellos les cuesta expresarse, buscar palabras para elaborar frases complejas y cuando les preguntan, si pueden siempre emiten una sola palabra o incluso un gesto. No quiere dar explicaciones porque le resulta muy costoso. Por eso, más que insistirle con las preguntas, yo te recomendaría como dije antes, que estuvieras atenta a su estado de ánimo y a su conducta, para percibir si hay cambios llamativos.
Y respecto a tu pregunta, siempre es buen momento para hablarle de su condición y hacerle ver lo que eso supone para él, para su vida actual y futura. Ser consciente de que tiene síndrome de Down y de su diferencia con los demás le permitirá aceptarse a sí mismo y llevar con más normalidad los cambios que ahora vendrán con la adolescencia. Ahora bien, no se trata de darle una charla sobre la trisomía 21, sino de hacerle ver sus similitudes y sus diferencias con los niños que no tienen síndrome de Down aprovechando los acontecimientos que surgen en el día a día.
Te mando el enlace a un artículo con ideas sobre cómo abordar el tema.
www.downciclopedia.org/psicologia/person...ene-sindrome-de-down
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21
Comprendo que la inclusión es más difícil en un lugar en el que no hay ningún otro niño con síndrome de Down en colegios ordinarios y se carece de una legislación favorable que fuerce a los colegios a admitir a niños con necesidades educativas especiales. Sin embargo, estoy de acuerdo contigo en que deberíais de seguir luchando para que Pablo continúe el mayor tiempo posible en el colegio en el que actualmente está escolarizado, tanto por él como por sus compañeros, pues aprenden de él a respetar la diferencia. Además, cada niño con síndrome de Down que va a una escuela está representando a todos los niños con síndrome de Down del mundo, abriendo una puerta que otros pueden, más tarde, aprovechar.
El indicador que tenéis que observar vosotros es si Pablo va contento y quiere ir cada día a la escuela y si es así, como parece el caso, no importa lo que digan los maestros, pues su sitio es ése. Todos esos argumentos sobre "el pobre niño" que casi no juega, que no llega a los contenidos del nivel, etc., son razones que utilizan los maestros para defenderse de lo que no entienden y, en ocasiones, les desborda. Y te diré que generalmente son utilizados con la mejor intención del mundo. Pero tú, como madre, has de buscar lo mejor para tu hijo.
Eso sí, has de mantenerte atenta, para captar el estado emocional de tu hijo. Aunque ahora no ocurra, es posible que con el tiempo se vaya poco a poco haciendo consciente de su diferencia con los demás, notando que ya no juegan tanto con él o que lo que se está trabajando en clase es demasiado difícil. Entonces es posible que se sienta desbordado y lo empiece a manifestar de alguna manera, con lo cual en ese momento podríais empezar a plantearos otras alternativas de escolarización, algo que yo creo ahora no tiene mucho sentido. Por eso tenéis que estar en estado de observación permanente.
Que le guste jugar con niños más pequeños o que casi no juegue con los de su edad es bastante normal, y se hará más evidente año tras año, al entrar en la preadolescencia, momento en que las diferencias, tanto de intereses como de capacidad, se harán más evidentes respecto a los compañeros. Lo mismo ocurre con los contenidos académicos, cada vez más abstractos y difíciles de seguir para él. Cuarto de primaria es un curso en que las diferencias ya van siendo más notables. Si le explican el funcionamiento de la banca es comprensible que no se entere de nada y se bloquee. Si nadie le adapta los contenidos cada vez se encontrará más despistado.
En cuanto a que cada vez le ves más serio, habría que definir si es algo objetivo o es una impresión tuya. Puede darse el caso de que esa preadolescencia de la que te hablaba antes comience ya a manifestarse con cambios de humor por ejemplo, o puede que seas tú la que estás algo más sensible por las últimas informaciones que te han pasado del colegio. Como bien dices, un gesto triste puede indicar cansancio, frustración, o mil orígenes más. Es difícil diferenciar lo que imaginas de lo que realmente está pasando por su cabeza y más con sus dificultades expresivas.
Que no te conteste o te diga solo "bien" o diferentes monosílabos, es de lo más normal. A ellos les cuesta expresarse, buscar palabras para elaborar frases complejas y cuando les preguntan, si pueden siempre emiten una sola palabra o incluso un gesto. No quiere dar explicaciones porque le resulta muy costoso. Por eso, más que insistirle con las preguntas, yo te recomendaría como dije antes, que estuvieras atenta a su estado de ánimo y a su conducta, para percibir si hay cambios llamativos.
Y respecto a tu pregunta, siempre es buen momento para hablarle de su condición y hacerle ver lo que eso supone para él, para su vida actual y futura. Ser consciente de que tiene síndrome de Down y de su diferencia con los demás le permitirá aceptarse a sí mismo y llevar con más normalidad los cambios que ahora vendrán con la adolescencia. Ahora bien, no se trata de darle una charla sobre la trisomía 21, sino de hacerle ver sus similitudes y sus diferencias con los niños que no tienen síndrome de Down aprovechando los acontecimientos que surgen en el día a día.
Te mando el enlace a un artículo con ideas sobre cómo abordar el tema.
www.downciclopedia.org/psicologia/person...ene-sindrome-de-down
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21
Responder a Emilio Ruiz
- Pilar
- Autor del tema
9 años 2 meses antes #58525
por Pilar
Las dificultades de la inclusión. Publicado por Pilar
Pablo está en cuarto de primaria y va muy contento a su colegio. Le encanta también quedarse a comer en el comedor. Sólamente asiste a media jornada, la otra trabaja y aprende con la asociación.
En la última reunión de equipo educativo nos hicieron entender que quizás su lugar esté en otro sitio más especializado porque "el pobre" ya casi no juega con los de su clase, sino con los más pequeños. Las de apoyo dicen que le tienen que "sacar" casi continuamente de clase, porque "el pobre", no llega a los contenidos de los de su nivel etc... Mi marido y yo quedamos sorprendidos al enterarnos de esto porque no lo sabíamos, nadie nos había dado esta información anteriormente y porque nunca quisimos que lo hicieran, ya que lo que se pretende es la inclusión. Pero en Francia no hay ninguna exigencia curricular y los padres no podemos exigir nada a este nivel.
Hoy, cuando he ido a buscarle la de apoyo me ha dicho que un profesional exterior ha venido a explicarles el funcionamiento de la banca y que él, como no lo ha debido entender, se ha bloqueado y no ha querido trabajar después en toda la mañana.
Yo le he explicado que el viernes le hicieron una intervención quirúrgica cortita y sin gravedad, pero que había pasado, por una anestesia general y que quizás podría quedarle un poco de cansancio... Que no se preocupara, que lo esencial es que haya escuchado con sus compañeros etc...
Este tipo de cosas nos fastidian bastante, por supuesto, pero ya estamos acostumbrados porque es nuestro pan cotidiano desde que Pablo está escolarizado. Es el único niño de su condición escolarizado por aquí y sin ninguna experiencia en la escuela, hacen lo que pueden, se nota que no tienen ninguna formación educativa en este ámbito.
Lo que nos motiva es que él va contento al cole, porque, por lo menos hasta ahora, las maestras socialmente lo han incuído muy bien, el peor disgusto que podríamos darle es decirle que no hay clase o que no puede ir por alguna razón.
Sin embargo, algunas veces le veo más o menos serio cuando le voy a buscar, hoy por ejemplo. Me frustra el que no me cuente si ha tenido dificultades o no, si todo le ha ido bien y si su gesto triste es por cansancio, por frustración, por conciencia de su diferencia, por intuición de su limitación. Sé que es normal que no tenga todavía muchas herramientas para explicarse, puesto que tiene Síndrome de Down, pero me gustaría atinar, y no imaginar cosas.
Cuando le pregunto, Pablo ¿qué tal fue todo hoy? me contesta bien mamá ¿y tú?, como si no tuviera ganas de dar explicaciones.
Mi pregunta es la siguente ¿es momento de hablarle a Pablo de una manera más extensa que de costumbre sobre lo que implica su condición? Que haya niños que ya empiecen a no considerarle tan interresante como antes porque van creciendo y él no corresponde a sus espectativas?
Nosotros vemos en él los muchos beneficios de la inclusión en su trayecto educativo hasta ahora, Pablo ha podido adquirir en ella muchas habilidades sociales y va progresando en todo, aunque sea a su ritmo. Y mientras él siga reclamando ir al cole, vamos a seguir luchando por mantener esta inclusión. Pero es muy difícil en los lugares en que no hay antecedentes para tomar ejemplo, porque enseguida "patologizan" o sacan de quicio cosas que no son tan preocupantes, y uno como padre, acaba por perderse.
Muy agradecida,
Pilar.
En la última reunión de equipo educativo nos hicieron entender que quizás su lugar esté en otro sitio más especializado porque "el pobre" ya casi no juega con los de su clase, sino con los más pequeños. Las de apoyo dicen que le tienen que "sacar" casi continuamente de clase, porque "el pobre", no llega a los contenidos de los de su nivel etc... Mi marido y yo quedamos sorprendidos al enterarnos de esto porque no lo sabíamos, nadie nos había dado esta información anteriormente y porque nunca quisimos que lo hicieran, ya que lo que se pretende es la inclusión. Pero en Francia no hay ninguna exigencia curricular y los padres no podemos exigir nada a este nivel.
Hoy, cuando he ido a buscarle la de apoyo me ha dicho que un profesional exterior ha venido a explicarles el funcionamiento de la banca y que él, como no lo ha debido entender, se ha bloqueado y no ha querido trabajar después en toda la mañana.
Yo le he explicado que el viernes le hicieron una intervención quirúrgica cortita y sin gravedad, pero que había pasado, por una anestesia general y que quizás podría quedarle un poco de cansancio... Que no se preocupara, que lo esencial es que haya escuchado con sus compañeros etc...
Este tipo de cosas nos fastidian bastante, por supuesto, pero ya estamos acostumbrados porque es nuestro pan cotidiano desde que Pablo está escolarizado. Es el único niño de su condición escolarizado por aquí y sin ninguna experiencia en la escuela, hacen lo que pueden, se nota que no tienen ninguna formación educativa en este ámbito.
Lo que nos motiva es que él va contento al cole, porque, por lo menos hasta ahora, las maestras socialmente lo han incuído muy bien, el peor disgusto que podríamos darle es decirle que no hay clase o que no puede ir por alguna razón.
Sin embargo, algunas veces le veo más o menos serio cuando le voy a buscar, hoy por ejemplo. Me frustra el que no me cuente si ha tenido dificultades o no, si todo le ha ido bien y si su gesto triste es por cansancio, por frustración, por conciencia de su diferencia, por intuición de su limitación. Sé que es normal que no tenga todavía muchas herramientas para explicarse, puesto que tiene Síndrome de Down, pero me gustaría atinar, y no imaginar cosas.
Cuando le pregunto, Pablo ¿qué tal fue todo hoy? me contesta bien mamá ¿y tú?, como si no tuviera ganas de dar explicaciones.
Mi pregunta es la siguente ¿es momento de hablarle a Pablo de una manera más extensa que de costumbre sobre lo que implica su condición? Que haya niños que ya empiecen a no considerarle tan interresante como antes porque van creciendo y él no corresponde a sus espectativas?
Nosotros vemos en él los muchos beneficios de la inclusión en su trayecto educativo hasta ahora, Pablo ha podido adquirir en ella muchas habilidades sociales y va progresando en todo, aunque sea a su ritmo. Y mientras él siga reclamando ir al cole, vamos a seguir luchando por mantener esta inclusión. Pero es muy difícil en los lugares en que no hay antecedentes para tomar ejemplo, porque enseguida "patologizan" o sacan de quicio cosas que no son tan preocupantes, y uno como padre, acaba por perderse.
Muy agradecida,
Pilar.
Responder a Pilar
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