Estimada Flora:
La verdad es que yo también soy psicólogo y, en mi caso, de formación conductista, pues hacia ese enfoque se inclinaba la Universidad en la que estudié y en esta perspectiva he profundizado bastante. Sin entrar a valorar la opinión de la terapeuta psicoanalista con la que habló, yo creo que en ocasiones los psicólogos de las distintas escuelas lanzan mensajes negativos sobre otras, lo que no favorece en nada a la propia Psicología como ciencia.
El conductismo, como ya dije, ha ayudado mucho en el estudio y el control de diferentes conductas (de ahí su nombre) y puede servir para tener ideas de cómo intervenir en determinados casos. Por ejemplo, las conductas estereotipas, los balanceos o las conductas autoestimulantes que presentan algunos niños con síndrome de Down se pueden explicar por diferentes causas.
Una posible explicación es que pueden ser utilizadas por el niño para liberar tensiones en momentos del día, en que la exigencia para ellos es mayor o en que están cansados. En ese caso, la liberación de tensión que supone ese movimiento puede ser necesaria para el niño, con lo cual no pasa nada si se deja un rato que lo haga. Eso sí, lo más recomendable es que se realice en un lugar en que esté solo, como su habitación, porque no es un comportamiento que socialmente sea bien visto. Debemos evitar en lo posible que los niños con síndrome de Down presenten conductas inadecuadas para los ambientes sociales habituales, porque pueden llevar al rechazo de las demás personas.
De todos modos, no es conveniente dejarle que dedique mucho tiempo a esas conductas, para lo cual estrategias como tenerle entretenido o desviar su atención, como tú haces, suelen ser útiles. Que tenga el tiempo ocupado, con tareas que ha de realizar y con juegos o actividades de ocio, es una buena forma que prevenir las estereotipias. Cuanto más ocupado esté, menos se dedicará a esos movimientos innecesarios.
Dirigir su atención hacia otra cosa, distrayéndole, también suele funcionar. Incluso se le puede hacer consciente de lo que está haciendo, para que se dé cuenta, pues en muchas ocasiones lo hacen sin ser conscientes de ello.
En resumen, salvo que le ocupe mucho tiempo y le mantenga aislado del resto del mundo por esas conductas, en principio no es preocupante. Sin embargo, sí que es conveniente intervenir (haciéndole consciente, distrayéndole con otra cosa o manteniéndole ocupado), porque esas conductas no son socialmente positivas y pueden limitarle su inclusión social normalizada.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21