Estimada María Laura:
Los movimientos estereotipados son relativamente frecuentes en los niños con síndrome de Down. Por lo general los realizan en momentos en que sienten una gran tensión o una fuerte emoción (nerviosismo, alegría, sorpresa, …) que les lleva, por ejemplo, a aletear las manos, como en el caso de tu hija. Este comportamiento se ha de entender como una forma de liberar la tensión propia de esa intensa emoción que están viviendo. Estoy de acuerdo, por tanto, con la fisiatra, en que no es nada preocupante, puesto que no es un aleteo sin sentido, realizado en todo momento, sino que tiene una clara explicación.
Comprendo tu inquietud relativa a la imagen social que esos gestos producen, pues pueden resultar extraños para los demás, lo que podría perjudicar a su socialización futura. No obstante, el caso de otros jóvenes y adultos que conozco que realizan gestos de liberación de tensión semejantes, no suele ver dañada su imagen por esos actos. Por un lado, porque con los años van a aprendiendo a controlarlos y a disimularlos y, por otro porque la gente que les va conociendo sabe que ésa es su forma de actuar. A fin de cuentas, todos tenemos nuestras manías que los demás soportan.
Eso no quita para que le puedas intentar ayudar a controlarse. No creo que esa conducta deba ser suprimida, porque como hemos comentado, a ella le resulta útil como liberadora de tensiones en momentos de intensa emoción. Quiero decir que necesita hacerlo y si consiguiéramos suprimirlo de alguna manera (algo complicado), seguro que acabaría liberándose por otro lado, cambiándose por otro gesto o movimiento.
Lo que sí podemos es intentar hacerla consciente de lo que hace (porque lo más probable es que ni siquiera se dé cuenta), ayudándola a alcanzar un cierto control, como en el ejemplo que pones de retenerla con delicadeza las manos. Al principio se le puede explicar de palabra, pero más tarde un leve toque en las manos puede ser suficiente. Además, se le pueden buscar movimientos más naturales o al menos más aceptables socialmente, como puede ser apretar los puños o juntar las manos cuando está contenta o nerviosa.
En resumen, la conducta no me parece preocupante, pero se la puede ayudar a hacerla más consciente o a sustituirla por otra más natural.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21