Quisiera compartirles la respuesta que la senadora me dio a mi mail:
Michele,
En primer lugar, me disculpo porque acabo de ver su correo electrónico. Esos días recibí muchos, y contesté cada uno personalmente. Ahora estaba revisando y me encuentro con éste, su mensaje.
No sabe cuánto he lamentado haber construido tan mal esa frase. Pretendí decir que a un hijo se le recibe como venga, porque lo envío Dios, y yo no quería eludir la responsabilidad que me corresponde por haber votado el paquete fiscal. Quienes me conocen, saben que como legisladora he empujado siempre la agenda de la Familia, de la Cultura de la Vida. Usted no tiene porque creerme. No me conoce. Pero aún en esa frase construida tan mal y a la carrera, claramente distingo discapacidad de fealdad. No son cosas similares. El paquete fiscal sí que lo es, mientras no alcancemos tasas bajas y más generalizadas, con menos excepciones, sólo las que tocan a los pobres. Eso decía mi carta.
La carta la escribí para amigos y familiares, muchos de ellos saben que la discapacidad está muy cerca de mi. Vivo en Chihuahua, y las organizaciones que atienden a personas especiales, me conocen, y con ellos un tuve ningún problema. Tengo muchos años de historia con ellas.
Usted, con un maravilloso hijo Down, sabe lo dulce que es tener cerca a alguien así. Le envío un abrazo. Yo publiqué inmediatamente mis disculpas, sin tantas explicaciones como las que le doy ahora. Porque con los medios hay que ser breve y concisa, evitando hablar de las historias pasadas en las que he legislado en Chihuahua, siendo Diputada Local, en materia de discapacidad.
Le ruego que no me vea sólo como alguien que escribió mal una frase. Sino como alguien que con toda humildad reconoce un error y pide una disculpa. Como alguien que sabe que de nuestros errores, Dios siempre saca provecho para los demás.
Le envío un abrazo.
Teresa