Estimada Alecram:
Hay varias razones por las que una niña con síndrome de Down puede aislarse en determinados momentos en una situación de integración escolar. Por ejemplo, en los recreos puede aprovechar para “dejar descansar su mente” sentándose sola, pues aunque parezca que no ha hecho mucho durante la clase, para ella, seguir todos los estímulos que se producen en un aula (explicación del maestro, interacción con los compañeros, tareas de clase, etc.), le supone mucho cansancio y tensión para mantener la atención. Puede también decidir estar sola porque le cuesta seguir los requerimientos de las interacciones sociales con otros niños: seguir conversaciones, participar en juegos, etc. Puede utilizar la conversación con sus muñecos como un juego simbólico, en el que representa y proyecta lo que a ella le ha pasado. Y puede, por último, ser una forma de soliloquio, que también tiene una función práctica, en determinados momentos (te recomiendo que leas el artículo que hay en este Canal sobre el tema en el bloque de Educación “Hablar a solas consigo mismo”).
www.down21.org/educ_psc/psicologia/hablar_solas.htm
Ninguna de esas formas de aislarse es problemática. Además, el hecho de que cuando alguien la habla atienda y responda es una buena señal. No obstante, sí comparto contigo la preocupación por si esas conductas se generalizan. Por eso mi recomendación es, por un lado, que sigas observando para comprobar si aumentan en frecuencia, aunque lo normal es que se mantengan siempre en situaciones determinadas. Y por otro, que se procure animarla para que participe en actividades, para que juegue con otros niños, para que hable y se ría con los demás mejor que ella sola. No obstante, insisto en que no parece, en principio, nada preocupante.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21