Estimada Carmen Gloria:
A los niños con síndrome de Down les resulta mucho más difícil escribir que leer. Al leer utilizan su mejor capacidad para captar la información visual, y con palabras completas con relativa rapidez llegan a su significado. Sin embargo, la escritura implica muchas más habilidades, motrices, de coordinación o de control del trazo, que hacen que sea una habilidad más difícil de alcanzar.
Lo mejor sería empezar con ejercicios de preescritura, con trazos en líneas rectas, verticales y horizontales, curvas, etc., uniendo dibujos o más tarde palabras que lea. Al principio se busca el control de la coordinación entre el ojo y la mano y que sepa inhibir el trazo. Después ya se intentará que escriba su nombre, para que pueda firmar y más tarde alguna palabra corta de las que sea capaz de leer.
No obstante, cada uno de esos pasos es muy costoso, pues hasta escribir una letra, como bien sabes, puede suponer para él un gran esfuerzo. Por eso se niega a hacerlo. Ahí es donde hay que utilizar las ayudas, bien físicas, incluso llevándole la mano, para que sienta que termina lo que se le pide; bien en forma de ánimos cuando lo haga bien e incluso con algún sistema de refuerzos para premiarle.
Es posible también que haya caído en una fase de rechazo total, porque siente que los resultados que obtiene no le compensan el gran esfuerzo que tiene que hacer. Entonces se puede dejar la escritura durante una temporada, una o dos semanas, y seguir trabajando otros contenidos como la lectura o los números. Se pueden reforzar también aspectos relacionados con la coordinación óculo manual, como ejercicios de motricidad fina (dibujos, puzzles, rompecabezas, encajes, etc.) que le sirvan para mejorar la fuerza, la habilidad y el control en las manos, sin tener que escribir, que es lo que rechaza. Después de este periodo de descanso, es posible que al retomarlo vuelva a empezar con ganas.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21