Ana Luisa,
Te quiero compartir que el imitar tanto cosas buenas como cosas malas del colegio, es lo que me está costando mas con mi Sara María. El haber podido ingresar formalmente a primero de primaria ha sido maravilloso para ella y para mí. Sarita, es una esponjita que está aprendiendo todo lo que puede, los libros son su pasión y oír las enseñanzas de la maestra pues ni te cuento y es feliz con sus compañeritos de grado que la quieren mucho y les ha enseñado a sentirse amados, pues hasta hacen fila para despedirse de ella cada día. Ahora viene el otro lado de la moneda, que niños son niños y también la molestan y ha aprendido alguna que otra palabra fuerte, no vulgar pero si medio fuerte con la que se defiende cuando la están molestando. Lo que hago es hablarle y explicarle que ella debe ser una niña educada y le pregunto si se ha fijado que feos se ven los niños cuando son malcriados. Entonces, se queda pensando y con su mejor sonrisa me promete que no lo va a volver a hacer y lo ha cumplido, no totalmente, pero dice la maestra que hace un gran esfuerzo para que los niños no la provoquen. En fin, eso sucede con cualquier niño, solamente hay que hablarles y explicarles, de la manera más simple, porqué no deben de hacer esas cosas y tener mucha paciencia, pues también están aprendiendo de los demás niños, herramientas que les serán muy útiles más adelante. Espero que mi experiencia te sirva de algo y ríete como yo, en escondidas de las maravillosas ocurrencias de nuestros tesoros, yo disfruto lo más disimuladamente que puede hasta las malcriadezas de Sara Maria!!!!