Estimada Sabrina:
No me atrevería a decir que es “perjudicial” para un niño con síndrome de Down recibir inglés, pero sí creo que si no domina bien el castellano y la mayor parte de ellos tienen dificultades de expresión verbal, esas clases es probable que no le ayuden en mucho.
El problema está en que al cursar inglés, materia en la que muy probablemente no llegue a aprender mucho y que además le será de poca utilidad en la vida, está dedicando un tiempo precioso a esa asignatura que podía dedicar a algo más práctico par él, como la lectura, la escritura, el cálculo o la psicomotricidad.
Para el año próximo puedes valorar otros factores, como el grado en que aprovecha esas clases, si va contento, si está haciendo algo durante las sesiones, es decir, tener en cuenta algo más que el inglés en sí, pues puede serle útil para socializarse, relacionarse con otros niños o aprender normas de clase. Valorando esos factores, deberás decidir si es conveniente o no pedir que le eximan de la asignatura.
Respecto a si le crea confusión o no, sí es posible que si le cuesta manejar el español, el nuevo vocabulario en inglés, las nuevas expresiones, no sirvan más que para confundirle. Sin embargo, si se lo toma como un juego y aprende algunos colores y algunas expresiones sencillas, como los saludos, por ejemplo, tampoco tiene por qué perjudicarle. En último caso dependerá de lo que el profesor correspondiente pretenda conseguir.
Las personas con síndrome de Down que hablan más de un idioma suelen ser porque sus padres son bilingües, lo que hace que se hablen con naturalidad en el hogar los dos idiomas, y que ellos los aprendan como si estuvieran hablando uno solo. Salvo la confusión inicial de mezclar las dos lenguas, con el tiempo pueden llegar a hablar los dos, aunque sea de forma elemental.
Sin embargo, la segunda lengua aprendida en un centro educativo, sí suele crear confusión y los avances que logran en ellas son muy limitados.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21