Estimada Bere:
Yo pienso que una familia no debe modificar su día a día más que lo imprescindible por su hijo con síndrome de Down. Por eso, cuando dices que hay más razones que la escuela para cambiar de domicilio, me resulta más razonable que suponer que solamente lo hacéis por él. Tenemos que atender al niño lo mejor posible, pero no hasta el punto de cambiar de casa solamente por él.
Una vez admitido eso, es verdad que a los niños con síndrome de Down les cuesta adaptarse a los cambios, pero la solución no es evitarlos, sino irle acostumbrando, así que sencillamente, tendrá que adaptarse y eso será cuestión de tiempo. Para explicárselo, con cierta antelación háblale de su nueva casa, de sus nuevos amigos, de su nueva escuela y dile lo positivo que va a encontrar allí. Poco a poco, lo irá entendiendo y admitiendo.
El control de esfínteres, debes ir entrenándole y sería muy recomendable que te ayudaran en el colegio. Pero no creo necesario que tengas que sacarlo de clase un mes antes solamente por eso. Si él está suficientemente maduro y puede lograrlo, con tu trabajo de casa, más lo que puedas hacer los fines de semana, más el mes de vacaciones, es posible que lo logres. Si no está de conseguirlo, aunque lo sacases ese mes antes, no ibas a avanzar más.
No sé qué es un PCI, pero respecto a la maestra de apoyo, la pregunta no es cuándo es necesaria, sino para qué es necesaria. Su función fundamental es atender al niño cuando está en clase pero con el objetivo de que sea autónomo, es decir, no está para ayudarle o para quitarle tareas o para que no moleste, sino para entrenarle en su autonomía. En ese sentido, la función de la maestra de apoyo es desaparecer lo más pronto posible (cuanto menos le ayude, mejor).
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21