Estimada Daniela:
Hemos de entender que la mayor parte de las conductas de los niños se alimentan de la respuesta de sus padres. Por ejemplo, si cuando la riñes, ella se pone a llorar y va a donde su padre para que la abrace, el padre está reforzando con su abrazo la conducta de llorar. Ahí lo que hay que hacer es no hacerle caso, o lo que técnicamente se llama, retiradas de atención.
La atención se le debe de dar cuando se porta bien, cuando hace las cosas de forma correcta y en cambio se le debe retirar cuando hace mañas, cuando lloriquea por nada. Y reñirla, aunque pueda parecer extraño, es prestarla atención.
Si queréis que salude o dé las gracias, explicarle lo que esperáis de ella y cuando lo haga bien, premiadla con besos, abrazos, caricias, elogios o claras muestras de atención. Cuando no salude, sencillamente nadie la hace caso y seguís la conversación con la otra persona como si no existiera.
Ella sabe que cuando más atención consigue de vosotros es cuando hace esas cosas y las sigue haciendo precisamente porque os preocupa.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21