Buenos días.
Edith antes que nada recibe de nuestra parte la bienvenida a este foro, las felicitaciones por la llegada de Salvador y la inclusión a esta gran familia que como ya te comentó Enrique, única en el Universo.
Comienzo por decirte que lo que nos ayuda a superar algunas situaciones incómodas en la calle es entender el hecho de que nosotros (mi esposa y yo) ya hemos sido tocados por Dios al ser bendecidos con la llegada de mi Gran Sebastián, es decir, fuimos humanizados y sensibilizados aún mas, e incluso, advertidos de que la felicidad se alcanza al superar las pruebas que la vida te pone en el camino.
Con el buen sentido de la palabra nos sentimos "superiores" a muchos que con su ignorancia nos miran y quizás hasta critican o piensan y comentan "pobrecitos ellos". Cuando detectamos eso, los que decimos "pobrecitos ellos" somos nosotros porque son a ellos justamente a quienes no han humanizado, o simplemente desconocen este maravilloso mundo. De hecho para ser honesto, a pesar de que siempre respeté con discreción mis miradas al ver a estos angelitos, reconozco que no fue sino cuando me tocó vivir esta experiencia que me interesó el tema, antes simplemente me era indiferente.
Pienso que la actitud de la sociedad está asociada en medida proporcional a la cultura, al desarrollo y a la madurez de un pueblo y que solo nosotros mismos podemos mejorar, cambiando maneras de pensar o de ver a nuestros grandes pequeños, solo se necesita iniciativa y paciencia en grandes proporciones.
Salud(os) de Marian, Sergio y El Gran Sebastián.